España ¿democracia en peligro?

| 24 de septiembre de 2026

Escribo sobre un asunto que me tiene muy alarmado y creo que también a millones de ciudadanos. No hay país europeo con democracia de calidad en el que desde el gobierno se desacredita a las más altas instancias de la magistratura, se ponga en evidencia la eficacia de sus servicios secretos y se cuestione el funcionamiento de los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado. Situación tan anómala se está dando en España donde desde el presidente a los miembros de su equipo atacan públicamente a los jueces poniendo en entredicho su imparcialidad. Acusan de negligentes a los que desempeñan labores de inteligencia y ven en los mandos de la policía movimientos conspiratorios para derrocar al ejecutivo. Una campaña de ésta naturaleza, insisto en que absolutamente inusual en cualquier nación de nuestro entorno, se viene llevando a cabo con reiteración y chulería y se viene aceptando con naturalidad por buena parte de una sociedad adormecida cuando no subyugada por la propaganda oficial.

Por si esto no bastara el puto amo del corral político critica el papel del Rey, la corona es ninguneada en numerosas ocasiones y los mediocres subalternos del patrón no se cortan en sus descalificaciones al Jefe del Estado. La institución monárquica está siendo cercada por el ejecutivo mientras se ensalza a la segunda república como paradigma de futuro. ¿ Cabe mayor operación corrosiva para acabar con el sistema ?.

Hechos de una gravedad tan extrema jamás se habían producido desde el advenimiento de la democracia en España. Y resultan desde la perspectiva política tan inauditos como preocupantes. Aquí no sólo se están sembrando dudas sobre pilares del estado que garantizan una convivencia en paz y libertad. Los que mandan se afanan en repetir declaraciones y consignas que no tienen otro objetivo que perpetuar a su jefe en el poder, a base de mentiras prefabricadas sin el mínimo rubor, mientras ponen en serio riesgo el futuro de la Constitución votada por la inmensa mayoría de los ciudadanos.

Sin mi gestión progresista y defensora de los más débiles no habrá en el país ( España es palabra poco usada ) una etapa de prosperidad como la que estamos viviendo. Es el mensaje del jefe de la banda y sus acólitos. Y si para asegurarse la continuidad en la poltrona de un puñado de mequetrefes e inútiles hay que zurrar a jueces y policías acusándoles de fachosos y franquistas nada importa. Leña al mono que dijo aquél, pero haciéndolo con altanería y el bulo como argumento. Esto que cuento, con sincero dolor de corazón, ¿ no es poner la democracia en peligro ? Si me advierten que no lo es acepto el razonamiento, pero creo, de verdad, que se parece mucho. Ojalá me equivoque. Demos tiempo al tiempo que está por venir.